Skip to content

¿Por qué Kazajistán?

Kazajistán es el noveno país más grande del mundo y ocupa una situación geoestratégica en Eurasia, en la cercanía de 3 de los países BRIC (Rusia y China, con quienes comparte frontera, e India). Su población es de aproximadamente 17 millones de personas, de las que más de la mitad habitan en zonas urbanas, principalmente en la cosmopolita ciudad de Almaty, antigua capital del país, y en Astaná, la nueva capital.

Su distribución demográfica muestra una población joven (2/3 de la población es menor de 35 años) y con una creciente clase media. El país es oficialmente laico, y cuenta con diferentes etnias y religiones, principalmente la musulmana y cristiana, conviviendo en armonía (la capital kazaja fue premiada por la UNESCO como “Ciudad de la Paz” en 1999).

Kazajistán se independizó de la extinta Unión Soviética en diciembre de 1991, abriéndose rápidamente a una economía de libre mercado e interesándose en atraer inversiones extranjeras. Desde su independencia y gracias a su riqueza en recursos naturales (principalmente gas, petróleo y minerales), Kazajistán ha sabido mantener durante las dos últimas décadas un clima de crecimiento sostenido y estabilidad político-económica.

El presidente Nursultán Nazarbáyev, en el poder desde 1991 hasta la fecha de hoy, es quien elaboró los planes de reestructuración y modernización del país. En 1997 publicó un plan estratégico nacional, “Kazakhstan 2030″, asignando como nueva capital la ciudad de Astaná, que en kazajo significa “ciudad capital” (antiguamente llamada Akmolá), manteniéndose la antigua ciudad de Almaty (Alma-Ata) como centro económico-cultural del país.

Astaná muestra un desarrollo dinámico con multitud de construcciones modernas (dos edificios emblemáticos de Norman Foster, planes urbanísticos de Kishō Kurokawa) y, habiendo triplicado su población en sus últimos 15 años, ya no es sólo un centro político-administrativo, sino que también se está convirtiendo en el centro de negocios de Asia Central.

El plan estratégico “Kazakhstan 2030″ también contempla grandes inversiones en el desarrollo industrial y de infraestructuras (energía, agroindustrial, construcción y transporte), y en la reestructuración de la educación, sanidad, turismo y deporte. El Fondo Soberano de Bienestar Nacional Samruk-Kazyna es un holding estatal propietario de diversas empresas estratégicas, como la explotación y comercialización de hidrocarburos y minerales, así como empresas financieras, que representan en su conjunto más del 50% de PIB nacional. Sus ganancias son reinvertidas en el desarrollo del país, garantizando el éxito y la continuidad de los planes y programas a largo plazo.

A pesar de sus grandes reservas energéticas en hidrocarburos, Kazajistán promueve activamente la diversificación de su economía, fomentando el desarrollo de energías alternativas, y estimulando la innovación y modernización de su industria. Cabe destacar que el lema de la Expo 2017, que se celebrará en Astaná en 2017, es “La Energía del Futuro”, y estará centrada en energías renovables.

Kazajistán participa activamente en diferentes organizaciones internacionales, entre las que se encuentran la OCI (Org. de Cooperación Islámica), la OTSC (Org. Tratado de Seguridad Colectiva), la OCS (Org. de Cooperación de Shangai), la CEI (Comunidad de Estados Independientes), y la EURASEC (Comunidad Económica Euroasiática).

Entre el 2000 y 2010 el país ha organizado diversos forums internacionales (KazEnergy Eurasian Forum, Astaná Economic Forum, International Business Forum, entre otros). En 2010 Kazajistán presidió la OSCE (Org. para la Seguridad y Cooperación en Europa), siendo el primer país fuera de Europa en ocupar este puesto, y reforzando la posición geoestratégica en Eurasia. Desde 2012 es efectiva una Unión Aduanera entre Rusia, Kazajistán y Bielorrusia, permitiendo la libre circulación de bienes entre dichos países (está previsto que se adhieran Ucrania, Kyrgyzstán y Vietnam). Y finalmente, está previsto que en 2013 Kazajistán entre en la Organización Mundial del Comercio.

Kazajistán cuenta con nueve “SEZ” (Zonas Económicas Especiales), en donde se facilitan las inversiones extranjeras mediante condiciones especiales, como la facilidad para traer mano de obra extranjera cualificada y beneficios en exoneraciones en impuestos y aranceles. Cada zona promueve diferentes actividades como el turismo, comercio, construcción, metalurgia y química, petroquímica y refino, tecnologías de la información, transporte y logística, e industria textil. Por ejemplo, con estas ayudas se ha superado en el sector de la construcción de la SEZ “Astana – New City” los 10 mil millones de dólares en inversiones, de los cuales más de la mitad son de origen extranjero.